Aceite de oliva virgen extra de Terra Alta
Origival nace en Batea, en el corazón de Terra Alta, un territorio donde el olivo forma parte del paisaje y el paso del tiempo determina la forma de trabajar el fruto.
Entendemos el aceite como el resultado de una sucesión de decisiones precisas: cuándo recolectar, cómo trasladar la aceituna, cuánto tiempo dejar pasar antes de molturar, cómo conservar el aceite y qué preservar en cada lote.
Cada botella expresa el carácter del fruto, la identidad del origen y el cuidado aplicado a todo el proceso.
Origen en Batea, Terra Alta
Terra Alta es una comarca de interior, marcada por veranos secos, noches frescas y un clima exigente para el olivo. Ese contraste se refleja en nuestros aceites: perfiles definidos, aromas limpios y una presencia reconocible en boca.
Seguimos cada parcela durante todo el año. Ese conocimiento nos permite decidir el momento de recolección en función del estado real del fruto y buscar el equilibrio adecuado entre frutado, amargor y picor.
Del olivar a la botella
Desde el momento de la recolección, el tiempo importa. El intervalo entre el árbol y el molino influye directamente en la frescura, la estructura y la expresión aromática del aceite.
Por eso controlamos cada etapa del proceso: recolección, transporte, molturación en frío, conservación y embotellado.
La trazabilidad por lote permite mantener una relación precisa entre parcela, elaboración y resultado final, y garantizar que cada botella responda a un origen y a un proceso perfectamente identificables.
Una colección nacida del origen
Origival reúne aceites monovarietales, un blend y una edición limitada elaborada a partir de nueve variedades de aceituna.
Cada referencia ofrece una lectura distinta del fruto: desde perfiles más delicados y equilibrados hasta aceites más verdes, herbáceos y complejos.
La colección está concebida tanto para la mesa diaria como para la alta cocina, con una misma premisa en todas sus referencias: trabajar la calidad antes que el volumen.
Origival x Lasarte
Origival está presente en Lasarte, el restaurante de Martín Berasategui en Barcelona reconocido con tres estrellas Michelin.
En una cocina de este nivel, el aceite deja de ser un simple acompañamiento para convertirse en un ingrediente capaz de aportar equilibrio, profundidad y definición al plato.
Esta colaboración refleja una forma compartida de entender el producto: respeto por el origen, precisión en la elaboración y exigencia en el resultado.