El método
El método Origival
El tiempo también define el aceite
De la cosecha temprana a la extracción en frío, cada decisión del método Origival está orientada a preservar la frescura, la estructura y la expresión natural del fruto.
Tiempo, fruto y precisión
La aceituna se recoge al inicio de la campaña, cuando el fruto conserva un perfil más verde y una mayor intensidad aromática.
Es una cosecha más exigente y de menor rendimiento, pero permite trabajar aceites con perfiles más definidos, mayor frescura y una expresión más clara de cada variedad.
Una vez recolectada, la aceituna se traslada al molino en el menor tiempo posible. Reducir ese intervalo ayuda a limitar procesos de oxidación y fermentación y a preservar mejor las características del fruto.
La molturación se realiza en menos de dos horas desde la recolección y la extracción se mantiene por debajo de 24 ºC.
Esa combinación de tiempo, temperatura y control define la forma de trabajar de Origival.
Paso a paso
Cuatro decisiones que definen cada lote
Cosecha temprana
El fruto se recoge al inicio de la campaña, todavía verde, para trabajar aceites más frescos, aromáticos y definidos.
Molturación en menos de dos horas
La aceituna pasa del árbol al molino en un intervalo mínimo, reduciendo el riesgo de oxidación y preservando mejor su expresión natural.
Extracción en frío
La extracción se mantiene por debajo de 24 ºC para proteger la estructura del aceite y conservar su perfil sensorial.
Lote y trazabilidad
Cada partida se identifica y registra según su origen, variedad y datos de elaboración, manteniendo una relación clara entre el olivar, el proceso y cada botella.
Del criterio técnico al resultado sensorial
El método Origival se basa en tomar decisiones precisas antes de que el aceite llegue a la botella.
El control comienza en el olivar y continúa durante la recolección, el transporte, la molturación, la conservación y el embotellado.
Cada etapa influye en la frescura, la estructura y el equilibrio entre frutado, amargor y picor, así como en la forma en que cada aceite se expresa en boca y en el plato.
El objetivo no es uniformar los perfiles, sino preservar las diferencias propias de cada variedad y de cada lote.
Preservar la expresión del origen
En Origival, elaborar aceite de oliva virgen extra no consiste en corregir el fruto durante el proceso, sino en tomar las decisiones adecuadas para preservar aquello que ya está en el origen.
El método permite que cada variedad mantenga su identidad y que cada lote responda a un trabajo preciso, trazable y coherente con el lugar del que procede.